Relleno de los ligamentos de retención — hasta dónde llega realmente la evidencia
En lugar de rellenar volumen, se coloca una cantidad pequeña en los puntos donde el rostro sigue anclado y se dice que el tejido se eleva. Es una explicación verosímil en su dirección. Sin embargo, cuántos datos sostienen la técnica es una pregunta aparte, y en los últimos años responderla se ha vuelto más difícil, no más fácil.
La respuesta corta
Inyectar relleno en los ligamentos de retención es una técnica con evidencia delgada detrás. El informe más citado es una serie de 45 casos sin grupo control, valorada únicamente con una evaluación global a los tres meses (Cohen y cols., 2020). No encontramos ningún ensayo que aleatorice esta técnica frente a la inyección convencional. Además, la anatomía ligamentaria que la técnica presupone sigue en discusión, y se han acumulado datos que muestran que el ácido hialurónico colocado en el tercio medio permanece más de lo que se supone. Por eso Miso Clinic la presenta como una opción que no está prohibida ni establecida, sino baja en la escala de evidencia, y antes de inyectar decimos primero si se puede revertir y cuánto tiempo es probable que permanezca.
A qué se refiere el relleno de los ligamentos de retención
Los ligamentos de retención son las estructuras fibrosas que, según se describe, anclan la piel y el tejido blando facial al hueso o a la fascia profunda. Los que se nombran con más frecuencia se sitúan en el cigoma, por delante del masetero, en la mandíbula y alrededor del músculo orbicular. El punto de partida de esta técnica es que, al aflojarse estas estructuras con la edad, el tejido se dobla hacia abajo a lo largo de una línea determinada.
Así, los tratamientos llamados «relleno de ligamentos de retención», «relleno ligamentario» o «relleno lifting» se describen con el objetivo de no rellenar un hueco sino crear una dirección. Conviene señalar, eso sí, que son nombres comerciales y no el nombre de una técnica estandarizada. Dentro de lo que pudimos comprobar, no existe un protocolo estándar definido bajo el nombre «relleno de ligamentos de retención»: qué puntos, cuántos mL, a qué profundidad.
| Mirada del relleno | Mirada ligamentaria | |
|---|---|---|
| Qué se toma como problema | Se ha perdido volumen | Las estructuras que sostenían el tejido se han aflojado |
| Dónde se coloca | En el hueco | No en la zona descendida sino por encima, donde el tejido sigue adherido |
| Cuánto | Lo que pida el hueco | Cantidades pequeñas repartidas en varios puntos |
| Qué cuenta como éxito | Si el volumen se ha restituido | Si ha cambiado la dirección de una línea |
| Grosor de la evidencia | Hay regiones con ensayos aleatorizados controlados | Una serie de 45 casos, sin grupo control |
Esa última fila es la razón de esta columna. Las dos miradas no se separan por cuál suena más lógica sino por el grosor de los datos que llevan detrás. La diferencia entre rellenos y boosters está en qué separa un relleno de un booster.
Hasta dónde llega hoy la evidencia de esta técnica
Entre los trabajos que describen la inyección dirigida a ligamentos, el más citado es el informe que Cohen y colaboradores publicaron en Journal of Cosmetic Dermatology en 2020. Describe calcular un vector e inyectar por debajo de la fascia, sobre la premisa de que la laxitud de los ligamentos orbitario, cigomático y masetérico contribuye respectivamente al descenso de la cola de la ceja, a la profundización del surco nasogeniano y al descenso del contorno mandibular.
Ese informe es una serie de 45 casos, no tiene grupo control y se valoró únicamente con una evaluación global a los tres meses. No hubo aleatorización, ni ciego, ni comparador. Es el diseño que ocupa el escalón más bajo de la jerarquía de evidencia. No significa que los hallazgos sean falsos: significa que un diseño así no puede separar «mejoró por el tratamiento» de «se vio así al pasar el tiempo».
Anotamos también lo que no encontramos. No encontramos un ensayo que aleatorice la inyección dirigida a ligamentos frente a la inyección convencional. No encontramos un ensayo que pusiera la flacidez como variable principal para validar esta técnica. Tampoco pudimos comprobar ningún estudio que siguiera por separado la duración de la técnica.
Citamos el mismo trabajo con los mismos matices en nuestras columnas sobre el descenso del pómulo, el surco nasogeniano y la flacidez facial. No escribirlo de forma distinta en cada página es nuestro criterio.
Lo que cambió, primero: el dibujo del ligamento no está cerrado
«Apuntamos al ligamento» se apoya en la premisa de que está establecido dónde está el ligamento y qué forma tiene. Esa premisa se ha tambaleado.
Tomemos el ligamento del surco lagrimal. Desde que Wong y colaboradores lo describieron en 48 hemicaras cadavéricas en 2012, es el dibujo estándar de la zona. Pero un estudio de micro-TC de 2018 con 11 cadáveres y 22 especímenes comunicó que quizá no sea un ligamento independiente sino un complejo continuo con el ligamento de retención del orbicular. Además se cita trabajo histológico que discute que exista un ligamento verdadero, trabajo que solo hemos comprobado de segunda mano.
En resumen, la discusión anatómica no ha terminado. El dibujo que suele mostrarse en consulta — el ligamento se inserta aquí, aquí se afloja — es un modelo de conveniencia, no un hecho establecido. Lo escribimos porque, cuanto más definitivo parece el dibujo, más definitiva suena la precisión de la inyección.
Sobre el párpado inferior, más detalle en nuestra columna sobre el surco lagrimal.
Lo que cambió, segundo: «desaparece en unos meses» encaja mal
Una de las razones por las que este relleno se presenta como poco comprometido es la premisa de que de todos modos se absorberá en unos meses. Los datos del párpado inferior han socavado esa premisa.
- En una revisión sistemática de 23 estudios y 2.048 pacientes, el 85 % del volumen de ácido hialurónico infraorbitario permanecía a los 15 meses. En la misma revisión no había ningún ensayo aleatorizado controlado, los efectos adversos fueron del 30,2 % (466/1.545), la irregularidad de contorno del 7,57 % y se necesitó hialuronidasa en el 5,18 %
- En un estudio que siguió a 155 pacientes una media de 785 ± 536 días, la mejoría a los 18 meses no difirió estadísticamente de la de los 6 meses (p = 0,57). Significa que duró, y a la vez que seguía allí
Son cifras del párpado inferior. No encontramos datos que midan, del mismo modo, cuánto persiste el relleno colocado en puntos ligamentarios cigomáticos o maseterinos. El movimiento y la vascularización difieren por región, así que las cifras no se trasladan sin más. Lo que sí se traslada es el hecho de que «desaparece en 6 a 12 meses» no se cumplió en al menos una región.
En la práctica esto significa una cosa. Programar un retoque cada seis meses por calendario puede acumular. El momento de repetir se decide mejor mirando el tejido que la fecha. Cómo fijamos los intervalos está en nuestra columna sobre cuántas sesiones hacen falta.
Lo que cambió, tercero: la misma profundidad es otra profundidad en otra persona
La inyección dirigida a ligamentos es una técnica sensible a la profundidad. Describirla como subfascial presupone que la fascia se sitúa a un nivel bastante constante. Los datos medidos dicen lo contrario.
- En una revisión retrospectiva de datos de ecografía de 200 pacientes sometidos a rejuvenecimiento del tercio inferior (media 41,1 ± 13,7 años), los límites fasciales superficial y profundo se situaban más superficialmente en pacientes mayores, varones y delgados. En el mismo estudio, la grasa superficial se adelgazaba con la edad
- En un estudio que midió 30 cadáveres fijados con escáner tridimensional, la piel facial fue de 2,1 ± 0,4 mm y la grasa superficial de 5,2 ± 1,9 mm. La desviación estándar de la grasa superficial supera un tercio de su media: varía mucho entre personas. Los datos de cadáver fijado tienen sus propias limitaciones
Así que «unos mm por debajo de la fascia» no es una cifra utilizable sin mirar a quién se tiene delante. En una persona delgada o mayor, la misma profundidad significa un plano más profundo. De ahí viene la fama de esta técnica como especialmente dependiente del operador.
Por eso lo que más cuidamos son los vasos
Los puntos donde se nombran los ligamentos de retención se solapan con lugares profundos y atravesados por arterias con nombre. El riesgo más importante de esta técnica no es un resultado escaso sino un evento vascular.
- En una revisión que recopila casos de ceguera, la distribución de 48 casos nuevos entre enero de 2015 y septiembre de 2018 fue nariz 27 (56,3 %), glabela 13, frente 9, surco nasogeniano 7, pómulo 2, párpado superior 1, con ceguera completa en 25 (52 %). El tercio medio no es la localización más frecuente, pero hay casos registrados
- Los mismos autores escribieron que «se han producido lesiones vasculares con cánulas de varios calibres», recomendaron 25G o mayor y consideraron que 27G o menor tiene más probabilidad de perforar la pared del vaso
- Las cifras de oclusión más citadas (aguja 1 de cada 6.410, cánula 1 de cada 40.882) proceden de una encuesta a 370 dermatólogos que recordaban los diez años anteriores, no de un ensayo comparativo. Llevan dentro la posibilidad de que la cánula se eligiera precisamente para las zonas de más riesgo
«Es poca cantidad, así que es más seguro» no se sostiene. Un evento vascular no lo decide el volumen total sino si una inyección entra en un vaso. Incluso 0,1 mL dentro de una arteria es un evento. La elección del instrumento está en aguja o cánula.
Hasta dónde llega «se puede disolver»
El relleno de ácido hialurónico es reversible en el sentido de que puede disolverse con hialuronidasa. Es la tranquilidad que se ofrece con más frecuencia al recomendar la técnica. Conviene conocer los límites con precisión.
- Incluso entre materiales reversibles, la facilidad con que se disuelven difiere mucho. En el rango que revisamos, la diferencia entre productos llegó a 12,5 veces: cuanto más firme y más reticulado el gel, menos se disuelve
- Los materiales que no son ácido hialurónico no se disuelven así. Algunos productos ofrecidos para puntos ligamentarios no son ácido hialurónico, de modo que hay que establecer primero qué se está inyectando
- Disolver no es en sí un procedimiento inocuo. Actúa también sobre el ácido hialurónico propio del tejido y se describen reacciones alérgicas poco frecuentes
El detalle está en nuestra columna sobre la hialuronidasa. Anotar el nombre del producto y su composición antes de inyectar es lo que más ayuda después.
Lo que comprobamos sobre el uso autorizado y lo que no
En Corea del Sur, el relleno de ácido hialurónico se autoriza como producto sanitario, no como medicamento. En el rango que comprobamos, el uso previsto autorizado está redactado en torno a la corrección de arrugas y la reposición de volumen.
No encontramos ningún producto autorizado en Corea cuyo uso previsto sea el «lifting de los ligamentos de retención» o la «corrección de la flacidez». Léase como no llegamos a encontrarlo, no como que no exista. En la práctica significa una cosa: el efecto que se espera de esta técnica es el juicio del operador y no un efecto garantizado por un uso previsto autorizado.
El número de licencia del producto y el número de revisión de publicidad médica son distintos; la diferencia está en nuestra columna sobre los números de autorización. Las indicaciones aprobadas en el extranjero pueden diferir de la licencia coreana, así que es mejor no inferir la autorización coreana solo a partir de material extranjero.
Resumen: lo establecido y lo que no
| Establecido | Aún no establecido |
|---|---|
| Existe una serie de 45 casos que describe la inyección dirigida a ligamentos | Un ensayo que aleatorice esta técnica frente a la inyección convencional |
| Existe un estudio cadavérico que describe el ligamento del surco lagrimal (48 hemicaras) | Si el ligamento es una estructura independiente: la micro-TC planteó la posibilidad de un complejo único |
| En el párpado inferior, 85 % del volumen a los 15 meses y 18 meses sin diferencia frente a 6 meses (p = 0,57) | Datos que midan cuánto persiste el relleno en puntos ligamentarios cigomáticos o maseterinos |
| Datos de ecografía (200 pacientes) con límites fasciales más superficiales en mayores, varones y delgados | Una regla validada que fije la profundidad de inyección según la constitución |
| También hay casos de ceguera registrados en el tercio medio (7 nasogenianos, 2 del pómulo de 48 casos nuevos) | Un denominador — número de procedimientos por instrumento y región — por eso no se leen como comparación de riesgo |
| El ácido hialurónico es reversible con hialuronidasa, con hasta 12,5 veces de diferencia entre productos | Un estudio dosis–respuesta que valide dosis o techo en puntos ligamentarios |
El orden en que trabajamos
- Primero separamos descenso de pérdida de volumen. Si la forma cambia mucho al tumbarse, apunta a desplazamiento; si sigue pareciendo hundido tumbado, apunta a volumen. La mayoría tiene ambas cosas, y esta exploración no es en sí una herramienta validada
- Buscamos una línea de borde. Si el tejido se dobla a lo largo de una línea, los ligamentos forman parte del cuadro, y entonces decimos primero dónde están los límites de cualquier tratamiento
- No escondemos el nivel de evidencia. Cuando describimos la mirada ligamentaria, decimos en la misma frase que los datos detrás son una serie de 45 casos
- Ponemos primero sobre la mesa materiales reversibles y registramos el nombre del producto y su composición
- No fijamos la repetición por calendario, porque hay datos que muestran que el relleno de esta zona persiste más de lo supuesto
- Fijamos antes del tratamiento cómo juzgaremos el resultado. Fotografías con la misma luz, el mismo ángulo y la misma expresión son la referencia. Como faltan escalas validadas para la flacidez en sí, registramos también medidas vecinas validadas, como el grado del surco nasogeniano
Cómo desglosamos la flacidez está en nuestra columna sobre la pérdida de firmeza, y el abordaje por capas de todo el rostro en la flacidez facial.
Preguntas frecuentes
¿El relleno de los ligamentos de retención eleva realmente el rostro?
¿Es cierto que se puede localizar el ligamento con precisión e inyectar?
Se inyecta poca cantidad, ¿no es entonces más seguro?
Desaparece en unos meses, ¿así que no hay nada que perder?
Me dijeron que si no me gusta se puede disolver.
¿Es el relleno de los ligamentos de retención un tratamiento autorizado en Corea?
¿Cómo se compara con los hilos tensores?
En otra clínica me recomendaron relleno ligamentario. ¿Fue un mal consejo?
Centro médico que ha elaborado el artículo
Este artículo ha sido redactado y revisado por el Dr. Lee Chi-Hak, director médico de la Clínica Miso de Daegu, Corea del Sur. De todos los estudios citados en el texto hemos recogido a la vez las conclusiones del original y sus limitaciones, y lo que no hemos podido verificar figura como no verificado.
| Director médico | Dr. Lee Chi-Hak |
|---|---|
| Dirección | 4.ª planta, Edificio Bombom, 125 Dongdeok-ro, Jung-gu, Daegu, Corea del Sur (salida 1 de la estación Kyungpook National University Hospital) |
| Teléfono | +82-53-428-2700 |
| Horario de consulta | Días laborables 11:00~19:00 (pausa 13:00~14:00) / Sábados 10:00~16:00 (sin pausa del mediodía) / Domingos · festivos cerrado |
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Referencias
- Técnica de inyección dirigida a ligamentos — Cohen S, Artzi O, Mehrabi JN, Heller L, Journal of Cosmetic Dermatology 2020;19(8):1948–1954, PMID 32543088, DOI 10.1111/jocd.13546. Serie de 45 casos, sin grupo control, evaluación global a los tres meses. Informe de técnica construido sobre la premisa de que la laxitud de los ligamentos orbitario, cigomático y masetérico contribuye al descenso de la ceja, al surco nasogeniano y al descenso mandibular respectivamente. Un diseño bajo en la escala de evidencia.
- La descripción anatómica estándar — Wong CH, Hsieh MKH, Mendelson B, «The Tear Trough Ligament: Anatomical Basis for the Tear Trough Deformity», Plastic and Reconstructive Surgery 2012;129(6):1392 — 48 hemicaras cadavéricas. Comprobamos el resumen y las cifras clave; no llegamos al texto completo.
- La discusión anatómica — O J, Kwon HJ, Choi YJ, Cho TH, Yang HM, Scientific Reports 2018;8 — micro-TC de 11 cadáveres, 22 especímenes: «posiblemente un complejo ligamentario y no dos ligamentos separados». El trabajo histológico que discute la existencia de un ligamento verdadero solo se comprobó de segunda mano.
- Revisión sistemática del relleno infraorbitario — Trinh LN, Grond SE, Gupta A, «Dermal Fillers for Tear Trough Rejuvenation: A Systematic Review», Facial Plastic Surgery 2022;38:228 — 23 estudios, 2.048 pacientes, ningún ensayo aleatorizado controlado, seguimiento medio 13,7 meses, media 0,47 mL por lado, 85 % del volumen a los 15 meses, efectos adversos 30,2 % (466/1.545), irregularidad de contorno 7,57 %, hialuronidasa necesaria 5,18 %. Datos del párpado inferior.
- Seguimiento a largo plazo — Puyana C y Montes JR, «Long-term effects of tear trough hyaluronic acid filler», Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology 2025;18(11):44 — 155 pacientes, media 785 ± 536 días, mejoría de un grado 68 %, de dos grados 14 %, 18 meses frente a 6 meses p = 0,57. Retrospectivo y datos del párpado inferior.
- Datos de ecografía de las capas del tercio inferior — Kwon SH, Ahn GY, Lew BL, Shin JW, Na JI, Huh CH, Dermatologic Surgery 2022;48(5):527–531, PMID 35093961, DOI 10.1097/DSS.0000000000003393. 200 pacientes, retrospectivo (media 41,1 ± 13,7 años). La grasa superficial se adelgazó con la edad y los límites fasciales superficial y profundo se situaron más superficialmente en pacientes mayores, varones y delgados.
- Grosor de la piel facial y la grasa superficial — Lee KW, Yoon JH, Kim JS, Hu KS, Kim HJ, Clinical Anatomy 2021;34(7):1050–1058, PMID 33583088, DOI 10.1002/ca.23726. 30 cadáveres fijados de Corea y Tailandia, escáner tridimensional. Piel 2,1 ± 0,4 mm, grasa superficial 5,2 ± 1,9 mm. Datos de cadáver fijado.
- Distribución de los casos de ceguera y calibre de la cánula — Beleznay K, Carruthers JDA, Humphrey S, Carruthers A, Jones D, Aesthetic Surgery Journal 2019;39(6):662–674 — sobre 48 casos nuevos de enero de 2015 a septiembre de 2018: nariz 27 (56,3 %), glabela 13, frente 9, surco nasogeniano 7, pómulo 2, párpado superior 1, ceguera completa 25 (52 %). El mismo trabajo recomienda cánulas de 25G o mayores. Es una recopilación de casos sin denominador, por lo que no puede leerse como comparación de riesgo.
- Frecuencia de oclusión vascular — Alam M y cols., JAMA Dermatology 2021;157(2):174–180 — 1 de cada 6.410 con aguja, 1 de cada 40.882 con cánula. Encuesta a 370 dermatólogos que recordaban los diez años previos, no un ensayo comparativo. Los autores señalaron como limitaciones que son estimaciones y que no hubo ajuste por paciente.
- Los límites de la reversión con hialuronidasa (la diferencia de 12,5 veces entre productos, la ficha coreana, la alergia) están en nuestra columna sobre la hialuronidasa, con las fuentes primarias.
- Lo que no pudimos establecer — (1) un ensayo que aleatorice la inyección dirigida a ligamentos frente a la convencional; (2) un ensayo con la flacidez como variable principal; (3) datos de persistencia del relleno en puntos ligamentarios cigomáticos o maseterinos; (4) un estudio dosis–respuesta que valide un techo para esta zona; (5) una regla validada de profundidad según constitución o edad; (6) un producto autorizado en Corea con el «lifting de los ligamentos de retención» como uso previsto.
- Normativa de publicidad médica — Artículo 56(2) de la Ley de Servicios Médicos de Corea, que prohíbe la publicidad mediante testimonios de pacientes, la comparación con otros centros y las expresiones superlativas. Por eso esta columna no lleva expresiones como «el mejor», ni comparaciones con otras clínicas, ni precios o descuentos.
Todos los artículos de esta columna tienen por objeto ofrecer información general y no sustituyen al diagnóstico ni al tratamiento médicos. Los efectos y los efectos adversos de los procedimientos pueden manifestarse de forma distinta según el estado de la piel, la edad y las enfermedades de base de cada persona, y no se garantiza el mismo resultado para todas las personas. La decisión de someterse o no a un procedimiento debe tomarse siempre mediante una consulta presencial con personal sanitario.
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