Clínica Miso · Columna clínica

“¿Rejuran se pone con aguja o con cánula?”

Es cierto que con la cánula salen menos hematomas. Nosotros mismos lo escribimos así en la columna anterior. Ahora bien, si eso se aplica igual a Rejuran es otra pregunta distinta. Las dos herramientas no hacen lo mismo una con más dolor y otra con menos: depositan el producto en planos distintos.

Columna clínica Unos 10 minutos de lectura Agosto de 2026 Clínica Miso, Daegu · Dr. Lee Chi-Hak

La conclusión, primero

La técnica de base de Rejuran es la aguja. No porque la cánula sea mala, sino porque las dos herramientas depositan el producto en planos distintos. Rejuran es un producto que hay que repartir en la dermis en múltiples puntos, y la cánula es una herramienta que deposita a lo largo de un plano, en línea. Por eso la propia opción de “si las dos valen, la menos dolorosa” no llega siquiera a plantearse. En la Clínica Miso inyectamos en la dermis, en múltiples puntos, con la aguja de 33G que viene incluida en el producto.

Por qué hablamos de esto

En la consulta cada vez son más las personas que preguntan esto: “He oído que con la cánula no duele y salen menos hematomas, ¿no me lo pueden hacer así?”

La primera parte es cierta. La cánula, con la punta roma, avanza apartando los vasos, de modo que por lo general deja menos hematomas, y así lo escribimos nosotros en la columna sobre hematomas e hinchazón. El problema está en la premisa que se esconde detrás de esa frase: la premisa de “si las dos pueden hacer lo mismo”, que en el caso de Rejuran no se cumple.

Este texto no compite por decidir qué herramienta es superior. Escribe qué es lo que hace cada herramienta y, en consecuencia, por qué no puede elegirse tomando el dolor como criterio. Y al final hemos anotado también hasta dónde llega la base de este juicio — es más delgada de lo que parece.

En qué se diferencian las dos herramientas

Aguja y cánula
AgujaCánula
Forma de la puntaPuntiagudaRoma y cerrada, con un orificio en el lateral
Modo de avanzarAtraviesa el tejido perforándoloAvanza apartando y separando los tejidos
Forma en que queda el productoUna gotita en cada punto de punciónUna línea a lo largo del recorrido
Puntos por donde se perfora la pielTantos como puntos de inyección1 o 2. A cambio, ese orificio es más grueso
Planos a los que llega con facilidadDesde los planos superficiales hasta los profundosSe desplaza a lo largo del plano por el que ha entrado

Las dos últimas filas son todo este texto. Para tratar una superficie amplia con cánula hay que recorrer un plano a lo largo, y entonces el producto queda tendido en ese plano en forma de línea. Para tratar una superficie amplia con aguja hay que puncionar varias veces, y entonces el producto queda disperso punto a punto.

Dónde debe quedar depositado Rejuran

El principio activo de Rejuran, el PN(polinucleótidos), forma en la dermis una estructura en red que retiene agua y crea un entorno favorable para que la piel se recupere por sí misma. No es un producto que rellene volumen, sino un producto que cambia el estado de la dermis.

Por eso el objetivo de este producto no es acumularlo en un solo sitio, sino repartirlo de forma amplia y uniforme por la dermis. A eso se debe que justo después del procedimiento aparezcan en la cara unas pequeñas pápulas abultadas — es un abultamiento físico producido por el producto acumulado en la dermis, y baja a medida que se absorbe. Cada una de esas pápulas es además la señal de que el producto ha entrado en su sitio.

También en una encuesta realizada a 235 dermatólogos coreanos la mayoría respondió que emplea la técnica de puncionar varias veces con aguja de 33G apuntando a la dermis. En la misma encuesta, las arrugas finas del contorno de ojos eran el segundo objetivo más frecuente del uso de PN.

El fabricante no indica el método de inyección. En la documentación pública de producto de PharmaResearch que hemos podido consultar solo figuran composición · finalidad de uso · envase · condiciones de conservación, y no figuran ni la profundidad de inyección, ni el calibre de la aguja, ni la técnica. Tampoco hay mención alguna a la cánula. Eso sí, el producto viene con una aguja de 33G incluida — cabe entender que el fabricante, aunque no lo diga por escrito, presupone la inyección con aguja, y esta es nuestra interpretación y no una instrucción del fabricante.

Lo que mostró un estudio en cadáveres

Hay un estudio que fotografió realmente dónde deposita el producto cada una de las dos herramientas. Se introdujo en la frente de cadáveres una sustancia mezclada con contraste y se comprobó con TC y RM.

La misma sustancia, distinta herramienta — estudio en la frente de cadáveres
AgujaCánula
Proporción que permaneció en el plano previsto40% — el 60% restante ascendió a planos más superficiales100%
Distancia de dispersión horizontal13.5 mm25.6 mm
Espesor vertical3.99 mm3.0 mm

Si se trasladan los números a una imagen, queda así. La cánula se extiende en un solo plano, larga y plana. En horizontal se dispersa casi el doble que la aguja, en vertical es más delgada, y no se sale del plano previsto. También en otro estudio en cadáveres la sustancia introducida con cánula permaneció dentro del plano profundo, mientras que la introducida con aguja quedó repartida por varios planos, desde el periostio hasta las capas cutáneas superficiales.

Para el médico que trabaja con fillers, este resultado es una ventaja de la cánula, porque, al colocar volumen, conviene que el producto se quede tal cual en la profundidad prevista. De hecho, la palabra que llevan en el título aquellos estudios es ‘precisión (precision)’.

Sin embargo, en un producto que hay que repartir por la dermis esa misma propiedad se convierte en una limitación. Una herramienta cuya virtud es retener el producto dentro de un plano y un procedimiento que exige esparcir el producto punto a punto por la dermis van en direcciones opuestas. No es que la cánula sea una herramienta mala: es que lo que hace bien es otra cosa.

“Aun así, si duele menos, ¿no es preferible?” — cuánta es realmente la diferencia de dolor

Aquí hay algo más que conviene señalar: la propia diferencia de dolor es menor de lo que se cree.

Hay un ensayo que comparó la aguja y la cánula como es debido. Se dividió la cara de 50 personas por mitades y se inyectó filler de ácido hialurónico en los surcos nasogenianos, con aguja en un lado y con cánula en el otro. Al pedir que marcaran el dolor en una regla de 100 mm, salió cánula 34.7, aguja 41.3. La diferencia fue de 6.6.

Sobre esa diferencia, los propios investigadores escribieron en el artículo que “es estadísticamente significativa, pero difícilmente puede considerarse clínicamente relevante”. Porque es menor que la diferencia mínima a partir de la cual una persona percibe realmente que “duele menos” en una escala de dolor.

Además, a esa cifra le falta un apartado. Para introducir la cánula hay que abrir antes una puerta de entrada con una aguja más gruesa. Pues bien, en ese artículo no hay descripción alguna de cómo se hizo la puerta de entrada, ni se indica si ese dolor entró o no en la puntuación. Es decir, es un 6.6 con el coste del lado de la cánula sin contabilizar.

Y este no es un estudio de Rejuran, sino un estudio de filler. Volveremos sobre este punto más adelante.

Hasta dónde es cierto que la cánula es segura

La razón principal para recomendar la cánula no es el dolor, sino los accidentes vasculares. Al tener la punta roma, la probabilidad de perforar un vaso es menor, y la dirección es correcta. Pero conviene conocer la naturaleza de esa evidencia.

  • El dato más citado no es un ensayo, sino una encuesta. Es un estudio en el que se pidió a 370 dermatólogos que respondieran recordando los últimos diez años. La oclusión vascular resultó ser de 1 caso por cada 6,410 con aguja y de 1 caso por cada 40,882 con cánula. La diferencia entre las cifras es grande. Ahora bien, son estimaciones que dependen del recuerdo, y va mezclada la posibilidad de que en las zonas peligrosas ya se eligiera de entrada la cánula
  • En una revisión que reunió los casos de ceguera (511 casos acumulados desde 1906 hasta 2023), al mirar los 365 casos más recientes, solo en 38 quedó registrada la herramienta empleada, y de esos 16 fueron con cánula. Que ni siquiera cuando ocurre un accidente quede registrada la herramienta muestra por sí solo el estado de la evidencia en este campo
  • En un estudio chino, de las 27 personas que perdieron la visión, 16 habían sido tratadas con cánula
  • Los autores que recopilaron los casos de ceguera escribieron también que “hay casos de lesión vascular con cánulas de varios calibres” y, en cuanto al calibre, consideraron que se recomienda 25G o superior y que 27G o inferior tiene más probabilidad de perforar la pared vascular

En resumen, la cánula es una herramienta conocida por ir en la dirección de reducir el riesgo, no una herramienta exenta de riesgo. Decir “como se hace con cánula, no pasa nada” es ir un paso por delante de los hechos.

Entonces, ¿cuándo procede la cánula?

No quisiéramos que esto se leyera como un texto que desprecia la cánula. Hay sitios en los que la cánula resulta claramente más adecuada.

  • Filler que coloca volumen en planos profundos. El objetivo es que el producto se quede tal cual en la profundidad prevista, y la propiedad de la cánula que mostró el estudio en cadáveres encaja exactamente con ese objetivo
  • Cuando hay que tratar una superficie amplia desde un único punto de entrada. Se puede avanzar en abanico desde un solo sitio, sin puncionar varias veces
  • Zonas donde salen hematomas importantes. En zonas de piel fina y vasos densos, como debajo de los ojos, la ventaja de la cánula es máxima

A modo de referencia, también en el artículo de expertos redactado por profesionales sanitarios que ejercen de asesores del fabricante del PN el único sitio en que se menciona la cánula para procedimientos con PN es la sien, y no se recomienda la cánula en el contorno de los ojos. Para el contorno de los ojos se describe una inyección fina con aguja de 0.01~0.02 mL por punto.

Hasta dónde llega la base de este texto

A quien haya leído hasta aquí le queda por leer lo más importante.

No hemos encontrado ningún estudio que compare aguja y cánula en el PN (la familia de Rejuran). No había ensayos aleatorizados, ni cohortes, ni estudios retrospectivos. Los datos de dolor · hematomas · accidentes vasculares citados arriba son todos ellos de filler de ácido hialurónico inyectado en planos profundos con finalidad de volumen. Difieren el producto, el plano, la finalidad y la técnica.

Por eso, la razón por la que usamos aguja con Rejuran no es “porque la aguja haya ganado en los estudios”. Es una inferencia salida de las propiedades del producto y de las propiedades de la herramienta: que el producto debe quedar disperso en la dermis y que la cánula es una herramienta que deposita en línea a lo largo de un plano. A una inferencia basta con darle el peso que tiene una inferencia.

Si en adelante aparece un estudio que muestre que en el PN la cánula resulta más adecuada, nuestro criterio cambiará. Y entonces corregiremos también este texto.

Lo que hacemos nosotros

  • Rejuran lo inyectamos en la dermis, en múltiples puntos, con la aguja de 33G incluida en el producto. Porque el objetivo es que el producto quede disperso de forma amplia y uniforme por la dermis
  • La herramienta la decidimos por dónde hay que depositar el producto, no por el dolor. La respuesta es distinta en cada procedimiento y en cada zona
  • El dolor lo reducimos por otras vías en lugar de cambiar de herramienta. Aplicamos crema anestésica en cantidad suficiente, usamos formulaciones que incorporan lidocaína y regulamos la velocidad
  • Si le preocupan los hematomas, ajustamos el diseño del procedimiento. Comprobamos primero la medicación que esté tomando y, si tiene cerca un compromiso importante, le proponemos aplazar la fecha — lo hemos escrito con detalle en la columna sobre hematomas e hinchazón

Preguntas frecuentes

¿Rejuran se pone con aguja o con cánula?
En la Clínica Miso lo inyectamos en la dermis, repartido en varios puntos, con la aguja de 33G que viene incluida en el producto. Rejuran no es un producto que rellene volumen, sino un producto que cambia el estado de la dermis, de modo que el objetivo es repartirlo de forma amplia y uniforme por la dermis. La cánula es una herramienta que deposita el producto en línea a lo largo de un plano, y por eso va en otra dirección distinta de ese objetivo.
Dicen que con la cánula duele menos, ¿no me lo pueden hacer así?
Las dos herramientas no hacen lo mismo una con más dolor y otra con menos: depositan el producto en planos distintos, así que no es una elección que pueda hacerse solo por el dolor. Y la propia diferencia de dolor es menor de lo que se cree. En el ensayo que comparó aguja y cánula salió una diferencia de 6.6 en una escala de 100 mm, y los propios investigadores escribieron que «difícilmente puede considerarse clínicamente relevante». Tampoco está claro si en esa puntuación entró el dolor de abrir la puerta de entrada de la cánula.
¿No es la cánula más segura que la aguja?
Se conoce que va en la dirección de reducir el riesgo, pero eso no significa que el riesgo desaparezca. En una revisión que reunió 511 casos de ceguera desde 1906 hasta 2023, de los 365 casos más recientes solo en 38 quedó registrada la herramienta, y de esos 16 fueron con cánula. En un estudio chino, de las 27 personas que perdieron la visión, 16 habían sido tratadas con cánula. El calibre también influye: se recomienda 25G o superior y hay quien considera que 27G o inferior se comporta de forma parecida a la aguja.
¿Con aguja salen más hematomas?
Por lo general, sí. Ahora bien, el grado de los hematomas no lo determina una sola herramienta: intervienen a la vez la medicación que se esté tomando, la zona, la profundidad de inyección, la edad y lo que se haya hecho justo después del procedimiento. Un procedimiento como Rejuran, que deposita el producto de forma densa en la dermis superficial, tiende por su propia estructura a producir puntos de sangrado mínimos, y por eso ver un punteado después del procedimiento es una evolución normal. Lo hemos escrito con detalle en la columna sobre hematomas e hinchazón.
Me he puesto Rejuran y me han salido rugosidades en la cara, ¿está mal?
Es un abultamiento físico producido por el producto acumulado en la dermis, y baja a medida que se absorbe. Al contrario, se acerca más a ser la señal de que el producto ha entrado en el plano previsto. En la literatura se comunica que por lo general desaparece en uno o dos días, pero según la cantidad inyectada y la profundidad puede tardar algo más, así que recomendamos dejar margen antes de un compromiso importante. Si pasada una semana sigue notándose algo al tacto, conviene que lo veamos.
¿Qué dice el fabricante sobre cómo inyectarlo?
En la documentación pública de producto de PharmaResearch que se puede consultar solo figuran la composición, la finalidad de uso, el envase y las condiciones de conservación, y no figuran ni la profundidad de inyección, ni el calibre de la aguja, ni la técnica. Tampoco hay mención alguna a la cánula. Eso sí, el producto viene con una aguja de 33G incluida. Que el fabricante, aunque no dé instrucciones por escrito, presuponga la inyección con aguja es interpretación nuestra, y esto no es una instrucción oficial del fabricante.
En otra clínica lo hacen con cánula, ¿lo están haciendo mal?
No tenemos base para decir tal cosa. Como no existe ningún estudio que compare aguja y cánula en el PN, ninguna de las dos partes dispone de datos para decir que la otra se equivoca. Nuestro criterio es una inferencia salida de las propiedades del producto y de las propiedades de la herramienta, y tiene ese peso. Eso sí, pensamos que la explicación de «por qué se usa esa herramienta» debería poder escucharse en cualquier clínica.
¿Debajo de los ojos también se pone con aguja?
Debajo de los ojos la piel es fina y los vasos son densos, así que es la zona que exige más cautela, y tanto si se hace el procedimiento como el modo de hacerlo se deciden viendo directamente el estado de la piel. A modo de referencia, también el artículo de expertos redactado por profesionales sanitarios que ejercen de asesores del fabricante del PN desaconseja la cánula en el contorno de los ojos y lo describe como una inyección fina con aguja de 0.01~0.02 mL por punto. Eso sí, señalamos también que ese documento es una opinión de expertos y que tiene intereses vinculados con el fabricante.

Centro médico que ha elaborado el artículo

Este artículo ha sido redactado y revisado por el Dr. Lee Chi-Hak, director médico de la Clínica Miso de Daegu, Corea del Sur. De todos los estudios citados en el texto hemos recogido a la vez las conclusiones del original y sus limitaciones, y lo que no hemos podido verificar figura como no verificado.

Clínica Miso
Director médicoDr. Lee Chi-Hak
Dirección4.ª planta, Edificio Bombom, 125 Dongdeok-ro, Jung-gu, Daegu, Corea del Sur (salida 1 de la estación Kyungpook National University Hospital)
Teléfono+82-53-428-2700
Horario de consultaDías laborables 11:00~19:00 (pausa 13:00~14:00) / Sábados 10:00~16:00 (sin pausa del mediodía) / Domingos · festivos cerrado
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Referencias

  1. No hemos podido verificar ningún estudio que compare aguja y cánula en el PN. Los estudios comparativos citados en el texto se realizaron todos con filler de ácido hialurónico, y nuestro criterio sobre Rejuran no es el resultado de un estudio, sino una inferencia salida de las propiedades del producto y de las propiedades de la herramienta.
  2. Las cifras del estudio en la frente de cadáveres (permanencia en el plano previsto 100% frente a 40%, dispersión horizontal 25.6mm frente a 13.5mm, vertical 3.0mm frente a 3.99mm) proceden de Pavicic et al., J Drugs Dermatol 2017;16(9):866–872. Es un estudio realizado sobre 10 cadáveres con inyección en el plano profundo de la frente, y no un estudio que compare directamente la inyección en dermis. La observación de que la sustancia introducida con cánula permaneció en el plano profundo es de van Loghem et al., Aesthet Surg J 2018;38(1):73–88.
  3. Las cifras de dolor (cánula 34.7 frente a aguja 41.3) y la valoración de los autores de que “difícilmente puede considerarse clínicamente relevante” son de Beer et al., Clin Cosmet Investig Dermatol 2023;16:959–972. Es un ensayo comparativo de media cara en el que se inyectó filler de ácido hialurónico en los surcos nasogenianos de 50 personas, y es un estudio financiado por el fabricante. En ese mismo estudio los hematomas fueron significativamente menos frecuentes del lado de la cánula, pero la magnitud del efecto no se presenta en el artículo.
  4. También hay resultados en sentido contrario. En un ensayo aleatorizado cruzado en el que se inyectó ácido hialurónico debajo de los ojos (Nikolis et al., Aesthet Surg J 2022;42(3):285–297) no se constataron diferencias de eficacia · seguridad · satisfacción entre las dos herramientas.
  5. La frecuencia de oclusión vascular (1 caso por cada 6,410 con aguja, 1 caso por cada 40,882 con cánula) es de Alam et al., JAMA Dermatol 2021;157(2):174–180. Es una encuesta en la que 370 dermatólogos respondieron recordando los últimos diez años y no un ensayo comparativo. Los propios autores anotaron como limitaciones que se trata de estimaciones y que no hay ajuste por paciente.
  6. Las estadísticas de casos de ceguera son de Doyon et al., Aesthet Surg J 2024;44(10):1091–1104. De los 511 casos acumulados entre 1906 y 2023, en los 365 más recientes la herramienta quedó registrada en 38, y de esos 16 son con cánula. Como falta el denominador del número de procedimientos por herramienta, no puede leerse como una comparación de riesgo. Junto a ello se cita Beleznay et al., Aesthet Surg J 2019;39(6):662–674 (“hay casos de lesión vascular con cánulas de varios calibres”, recomendación de 25G o superior). Que 16 de las 27 personas con pérdida de visión fueran con cánula es de Zhang et al., Aesthetic Plast Surg 2023;47(6):2745–2753, y al ser una recopilación de casos sin denominador no puede leerse como riesgo.
  7. La técnica de los dermatólogos coreanos (aguja de 33G · punciones múltiples · dermis, y el contorno de ojos como segundo objetivo más frecuente) es de Rho et al., J Cosmet Dermatol 2024 (235 encuestados), y es contenido verificado en el resumen. Al no haber podido consultar el texto completo, no hemos podido verificar qué porcentaje respondió que usa cánula.
  8. Los 0.01~0.02 mL por punto en el contorno de los ojos y la mención de la cánula en la sien proceden de la opinión de expertos de Rho et al., Clin Cosmet Investig Dermatol 2026;19. Como buena parte de los autores son asesores de PharmaResearch o empleados de la empresa, no es evidencia independiente, y así lo hemos escrito también en el texto.
  9. Que en la documentación del fabricante no figure el método de inyección es el resultado de consultar la página de producto publicada por PharmaResearch. Como no hemos podido consultar el texto original de la autorización del MFDS coreano ni el prospecto del producto, no puede descartarse que en esos documentos sí figure el método de inyección.
  10. En el texto no hemos escrito ninguna cifra de concentración del PN. Como las cifras que se citan ampliamente no coinciden entre sí y no hemos podido verificarlas con documentación del fabricante, hemos decidido no escribirlas hasta que se verifiquen.

Todos los artículos de esta columna tienen por objeto ofrecer información general y no sustituyen al diagnóstico ni al tratamiento médicos. Los efectos y los efectos adversos de los procedimientos pueden manifestarse de forma distinta según el estado de la piel, la edad y las enfermedades de base de cada persona, y no se garantiza el mismo resultado para todas las personas. La decisión de someterse o no a un procedimiento debe tomarse siempre mediante una consulta presencial con personal sanitario.

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